- Texto: Alicia Acosta-Luis Amavisca
- Ilustraciones: Anuska Allepuz
- Editorial: nubeOCHO

«Osa, Ciervo y Ardilla están esperando a Zorro.
Cuando por fin llega, piensan que está triste.
¿Por qué? Porque viste de azul.
Pero, ¿de verdad un color significa una emoción?
A lo mejor, los colores son libres.
¿Tú qué piensas?»

Una historia llena de aprendizaje sobre las emociones, ¿un color a cada una? No es cuestión de clasificarlas en grupos, porque todas ellas requieren la misma importancia, se sienten, se perciben.
Cuando se le asignan etiquetas a un sentimiento se está influyendo sobre él. Ejemplos como positividad en la alegría y negatividad en la tristeza, la calma a tonos más suaves, la ira a los más explosivos.
Las emociones se acompañan unas a otras y es necesario que nuestros peques y nosotros mismos, podamos sentir y dejar entrar cada una de ellas, conocerlas y encontrar las herramientas para gestionarlas. Debemos nombrarlas y validarlas, dándole la importancia que cada una requiere, si las etiquetamos estamos condicionando como sentirla, no como se percibe en realidad.

Cuando Zorro llega ante sus amigos, estos se preguntan porque viste «el color de la tristeza», imaginando como se siente su amigo comienzan a proponerle nuevos colores según avanza la historia, nuestro pequeño protagonista no entiende nada, hasta que finalmente puede expresarse.
«-¿De dónde habéis sacado todo esto? A mí me gustan las manzanas rojas, ¡y no por eso estoy enfadado! Mi color favorito es el azul, y no por eso soy un zorro triste. A veces me visto de amarillo, aunque no tenga un buen día.»

Un álbum para hablar sobre ello, donde la amistad y la empatía harán que los protagonistas se den cuenta de que no hay que limitarse a un color para poder expresarse, la vida está llena de tonalidades infinitas, pero una emoción no es colorida, sino que es algo que debemos conocer, sentir y expresar, y cada uno lo hará de una forma diferente.
Un texto sencillo para llegar a los más pequeños de la casa y con unas ilustraciones preciosas que aportan mucho detalle a lo que ocurre en cada momento.

¿Qué irán sintiendo estos cuatro amigos en el bosque? Descúbrelo conociendo esta historia.
Una invitación a la reflexión y quizás a un cambio sobre la mirada que ponemos en ello. Y tú ¿Cómo hablas de las emociones con tu peque?



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